
¿Cuándo y por qué comenzaste a tocar la batería?
Empecé relativamente tarde, con 18 años, porque en realidad desde pequeño quería ser guitarrista y había pensado apuntarme en el conservatorio a estudiar guitarra.
Pero un buen día, en un programa musical de la televisión, de esos que desgraciadamente desaparecieron de la programación hace muchos años, vi una actuación de la Mahavishnu Orchestra, en la que estaba Billy Cobham a la batería y para ser sincero se me hizo un nudo el cerebro.
Jamás había pensado antes que la batería pudiera ser eso que estaba escuchando. Desde ese preciso momento me olvidé de la guitarra y decidí que lo que yo quería era ser baterísta.
Esta es la historia. Por supuesto, Billy Cobham fue mi ídolo durante años... Ahora me gustan mucho más otros bateristas.
¿Cuáles son los artistas que más te han influido como músico?
Aparte de Billy Cobham, el responsable de que me cambiara la manera de pensar y de que me dedicase a la batería, hay otros muchos músicos que me han influido.
En cada etapa de mi vida han ido variando y alguno puede que aún siga siendo una fuente de inspiración o de motivación para mí.
Gracias a mis hermanos mayores, tuve la suerte de poder escuchar mucha música de fusión; Chick Corea, Weather Report, Mahavishnu Orchestra y otros…
Curiosamente siguen pareciéndome toda una fuente de inspiración y te confieso que me parecen los años dorados de la música. En esa época creo que había músicos más creativos y que arriesgaban más, y grupos de rock grandiosos, como Deep Purple, Led Zeppelin, Ten Years After…
Hoy en día la música de fusión sigue siendo mi favorita, sin menospreciar ningún otro estilo siempre que este bien hecho en mi opinión. Y aunque hay un sin fin de bateristas que me encantan, y siendo conscientes de que casi cada día aparece uno desconocido que te deja boquiabierto, mi favorito indiscutible es Vinnie Colaiuta.
¿Cómo afrontó un músico autodidacta el aprendizaje de la técnica?
Bueno, antes de nada he de aclarar que fui autodidacta a partir de un determinado momento. Creo que como muchos músicos, llegas a un punto del aprendizaje en el que dejas de estudiar, en escuelas o con profesores, para desarrollar una visión más personal de tu instrumento.
Comencé en el conservatorio y allí tuve como profesor de caja a Enrique Llacer Regolí. Él me inculcó cierta testarudez a la hora de cuidar los detalles, algo necesario para que la técnica fuera buena y de este modo tocar con un poco más de facilidad.
Realmente no aconsejo a nadie ser autodidacta desde el principio, y menos ahora que hay tanto material, escuelas, profesores… medios en definitiva, porque pueden cometer el error de descubrir cosas muy básicas después de mucho tiempo, algo que, probablemente con un buen maestro controlarían de forma mucho más rápida.
¿Qué valor le das a la teoría musical en relación a la técnica o la
creatividad?
Pienso que cuanto más se sabe más creativo se es. Tanto si entiendes por teoría musical por solfeo, la armonía, y demás o si lo entendemos como la parte teórica del aprendizaje de un instrumento, lo importante es que todo estudio teórico necesita llevarse a la práctica para que sea de utilidad, de lo contrario no tiene mucho sentido.
¿Quiénes han sido tus profesores?
En el Conservatorio tuve a Jesús Burguera como profesor de solfeo y en quinto curso a Encarnación López de Arenosa, ambos magníficos profesores a los que debo lo que sé de solfeo.
En percusión tuve a Regolí y a Jose María Martín Porrás, que era el catedrático en aquel entonces. Y recibí alguna clase de láminas con Iborra y con Benet.
Después acudía alguna clase con Carlos Carli. Desde entonces intento aprender de todos los baterías que veo porque pienso que todos tienen algo que enseñar, y lo digo totalmente en serio.
Tengo entendido que has impartido e impartes actualmente clases ¿qué significa para ti la enseñanza?
La enseñanza es una faceta de la música que se me hace un tanto cuesta arriba porque me parece una gran responsabilidad.
Además me vuelco todo lo que puedo en las clases y cuando los alumnos no responden me quemo muchísimo y se me quitan las ganas de dar clases... A fin de cuentas tengo mucho que estudiar como para utilizar ese tiempo en dar clases si no me resulta gratificante de algún modo. Pero cuando alguien responde es gratificante.
¿Continúas estudiando?¿Qué rutinas sigues?
¿Que si continuo estudiando?... me gustaría saber si algún día pensaré que no necesito estudiar. Se me hace impensable no estudiar cada día. Me siento en la batería intentando aprender algo nuevo cada día y me paso todas las horas que puedo metido en mi local.
Algunos días los aprovecho más y otros me cunde menos y hay otros días en los que salgo del local con un mosqueo de aúpa porque me siento el peor baterista del planeta. Lo malo es que es verdad...(risas).
Respecto a las rutinas, realmente me paso el día cambiándolas. Una temporada considero que puede ser beneficioso estudiar ciertas cosas de cierta manera y a las pocas semanas o días, cambio de opinión.
Sigo buscando formas de estudiar que sean útiles. No tengo una rutina inamovible. La técnica, la coordinación, el fraseo lineal y los grooves de diferentes estilos suelen ser la materia común a todas las rutinas que me planteo.
Pero creo que es positivo tener un plan de estudio. También tengo la sensación de que progreso más si trabajo pocas cosas durante un periodo prolongado, en mayor medida que el estudiar muchas cosas en un mismo día. Por mi experiencia, creo que trabajando de la segunda manera no asimilas nada y malgastas el tiempo.
¿Qué peso le das a tocar en directo en la evolución de un músico?
Me parece vital. Siempre digo que no me dedico a la música para pasarme el día metido en un local de ensayo practicando. Lo que quiero es hacer música y eso se hace con otros músicos.
Yo concibo la música como un medio de expresión a través del cuál te comunicas con la gente que te escucha. Así que me temo que la finalidad del estudio no es otra que la de poderte expresar mejor y llegar a la mayor cantidad de gente posible.
Tocar en directo creo que supone plasmar lo que uno lleva dentro y ha vivido y aprendido durante su vida. Si hubiera que elegir entre estudiar y tocar en directo... me quedo con tocar en directo.
¿Es la claqueta uno de los mejores amigos del baterista?
No, el mejor amigo del baterísta es el bajista...(risas). La claqueta es una buena herramienta para cualquier músico. Sin duda, una de las funciones primordiales del baterista es establecer un tempo o un groove claro, definido y contundente, pero ayuda mucho que el resto de los componentes de la banda también tengan un buen sentido del tempo. Así, todo es más fácil.
Se esta imponiendo la mezcolanza de estilos ¿Qué crees que aporta la mezcla?
Creo que el futuro de la música tiene sentido en la medida que se mezclan unas estilos con otros, unas tendencias con otras… De lo contrario, la música se mantendría estática, y mientras no se sigan creando cosas como el reggaeton, la cosa no va mal...(risas)
¿Nos puedes contar algunas de tus particularidades en la ejecución, si es que crees tener alguna?
Para mi desgracia, creo que no he conseguido tener ninguna particularidad lo suficientemente significativa como para que pueda considerarse una especie de firma o estilo personal. Y me gustaría.
Los baterístas a los que admiro tienen esas particularidades únicas y... yo no las veo en mí.
Para ti, ¿cuál es el atributo principal que debe poseer un buen baterista?
Tener un tempo y un groove contundentes, una técnica depurada son importantes. También es importante ser creativos y lo más imprevisibles posible. Y principalmente tener la madurez y la musicalidad suficientes como para saber adaptarse a las diferentes situaciones musicales en las que tenga que participar.
¿Qué equipo utilizas en la actualidad?
Mi equipo lo componen: baterías Mapex, generalmente de la serie Orion, con aros die-cast. Toms de 10, 12, 14 y 16 pulgadas. Bombo de 22 pulgadas, aunque a veces uso uno de 18 que me encanta, pero suelo llevarlo para tocar en garitos o para grabaciones.
Tengo como 24 cajas de diferentes marcas, materiales, tamaños, etc. Cambiar de caja me permite cambiar el sonido general de la batería. En las grabaciones es fantástico poder disponer de un amplio abanico de sonoridades.
Uso platos Zildjian, básicamente A Custom. Pero tengo algún ride y algún hi-hat de la serie K, generalmente el ride de 22", splash de 8 y crashes de 15, 16, 17 y 18" y china de 20 o 22".
También a veces uso Celtic Bells de Factory Metal Percussion. Las baquetas son Regal Tip 5BX, con bellota de madera, y los parches Evans, habitualmente EQ3 en bombo, G2 clear en parches superiores de toms y G1 clear de parches inferiores.
En la caja utilizo G1 coated como batidor y Hazy 300 como bordonero. Los pedales de bombo son Trick bigfoot.
¿En estos momentos de que marcas eres endorser?
Mapex, Zildjian, RegalTip, Evans, Trick y KickPort de FPC drums. También uso Miguelitos, que son una especie de HotRods pero de fabricación española.
¿Cuánto llevas con Mapex y que nos puedes decir de tu kit? ¿Tienes alguna peculiaridad a la hora de elegir la configuración de tu kit?
Pues llevo tantos años con Mapex que ya ni te sé decir con exactitud... ¿10, 11, 12 años?, me temo que no recuerdo (risas).
Me parece que están muy bien hechas y me encanta su sonido. No creo que tengan nada que envidiarle a otras marcas. Ahora se hacen baterías de marcas punteras con tanta precisión y con medios tan fantásticos que muchas veces creo que uno se decanta por una marca u otra más por acabados, herrajes y detalles secundarios que por el sonido en general.
En muchas ocasiones, salvo alguna excepción muy clara, si cerrase los ojos y escuchase una batería posiblemente no sería capaz de distinguir entre diferentes marcas. En general, creo que hay muy buenas baterías en estos momentos en el mercado siempre que la marca sea de calidad contrastada.
Respecto a lo que me preguntas, mi mayor particularidad es que me gustan las medidas pares de toms y suelo llevar cuatro toms: 10, 12, 14 y 16. Los de 14 y 16 pulgadas con patas. Y me gustan los aros die-cast en las Mapex Orion.
Respecto a tu equipo, me decías que tienes un verdadero arsenal de cajas ¿Te obsesiona el tono o entiendes que es necesario para el baterista cuanto más, mejor?
Pues sí, tengo cajas como para poner una tienda (risas). Creo que hay mucho de interés coleccionista en esto, pero también pienso que cada caja tiene su particularidad sonora, que le da un carácter especial al set de la batería entero.
Y eso es lo que busco probando diferentes cajas según para qué cosa. Si se puede elegir entre varias, algo que es un lujo del que soy consciente, pues fantástico, ¿no?
Por último, ¿Puedes contarnos algo sobre los proyectos musicales en los que estás inmerso?
Pues actualmente estoy en un par de tríos. Uno con un guitarrista mexicano, llamado Chess Rincón, con el que tocamos algo en la onda Red Hot Chili Peppers/Lenny Kravitz .
El otro trío es con un pianista y un bajista y la idea es estudiar juntos y mirar temas que nos supongan un reto. Con el tiempo espero que tengamos suficientes cosas preparadas como para tocar en directo.
En el estudio ¿Puedes decirnos algunos artistas con los que has trabajado?
He tenido mucha suerte y he tocado con muchos grandes artistas de este país y espero seguir haciéndolo.
Entre ellos podríamos reseñar a Ana Belén, Víctor Manuel, Miguel Ríos, Miguel Bosé, Luz Casal, Duncan-Dhu, Cómplices, Juan Perro, Rosendo, y muchos más.
Desde tu experiencia ¿cómo se trata al músico profesional en el ámbito musical? ¿sois los paganos o te consideras bien tratado?
Creo que los músicos no son siempre bien considerados. A veces te da la sensación de ser un gasto más.
Desde lo que conozco, aquí en España muchas veces lo que menos importa es si tocas bien o no. No todos los artistas o managers parecen tener en cuenta la calidad musical y parece que prima más otro tipo de valores.
Pero por otro lado, personalmente creo que he tenido mucha suerte y en la mayoría de las veces he recibido un trato digno y considerado, como creo que debe ser.
También pienso que en gran medida esto depende de nosotros, los músicos. Se nos debe valorar por nuestro trabajo y nuestra dedicación. Pero no es tarea fácil, porque hay gente sin escrúpulos que es capaz casi de cualquier cosa por conseguir un trabajo.
Por último ¿puedes dar algún consejo para todos esos bateristas que quieren progresar pero que no saben cómo?
Les diría que no dejen de estudiar, que no se desanimen porque el camino es duro pero que merece la pena, que reciban clases y que no tengan prejuicios con el estudio y algo importante, que traten a los demás músicos como les gustaría que les trataran a ellos. Angel Dixit.
09/09/2009