¿Cuándo y por qué comenzaste a tocar la guitarra?
Empecé con 12 años en Mar del Plata, en Argentina. Respecto al por qué… tal vez fue que desde muy pequeño tenía claro que quería ser músico. Primero tuve un acordeón pero más adelante me decidí por la guitarra.
¿Cuándo descubriste el blues?
Fue en el año 1969, oyendo a Fleetwood Mac con Peter Green y a grupos como Led Zeppelin. Si hago memoria, creo que realmente conocí el blues gracias a las bandas blancas inglesas y, como no, también a los Rolling Stones. Más tarde escuche a BB King y Freddie King.
¿Cuáles son los artistas que más te han influido como músico y especialmente como guitarrista?
Esos nombres serían los de Jimmi Hendrix, Jeff Beck, Steve Ray Vaughan, Eric Clapton, Albert King… y alguno más como Albert Collins y Freddie King.
Ahora te pido un esfuerzo de síntesis que seguro es injusto ¿cuáles son tres tus temas favoritos de Blues de siempre?
I cant quit you baby de Otis Rush, Spoonful de Willy Dixon, Crossroads de Robert Johnson, pero hay muchos más en lo que sería una lista muy larga.
¿Has recibido clases alguna vez? ¿o te consideras autodidacta?
Recibí como unas diez clases en Mar del Plata, allí en Argentina, pero me considero un músico autodidacta al cien por cien.
¿Cómo estudias habitualmente, si te queda tiempo? ¿qué rutinas sigues?
Estoy todo el día con una guitarra en las manos. Hace años era como una enfermedad y me podía tirar hasta 15 horas diarias. Ahora me lo tomo con un poco más de calma y suelo estar entre tres y cuatro horas.
Para practicar, una de mis técnicas favoritas, y más útiles a mi entender, se basa en el uso de un grabador 18 pistas que tengo. Me dedico a buscar riffs y a grabarlos. A veces sólo pongo unas bases de batería con una caja de ritmos y me pongo a improvisar sobre ellos, hasta que finalmente surge una idea interesante y la desarrollo.
Javier, eres un músico que lleva mucho tiempo subido a un escenario ¿Qué peso le das a tocar en directo en el evolución de un músico?
Saber tocar con otros músicos es fundamental. Es la manera de evolucionar y poner en práctica todas las ideas que se te ocurren en soledad. Pero está claro que si tocamos es para hacerlo ante un público que te esta escuchando.
Eso te obliga a aprender a manejar las vibraciones, un continuo feedback que debe convertirse en sonido. Pero es un proceso que lleva mucho tiempo dominar y dedicarle una gran atención.
Has mezclado diversos estilos con el blues, un estilo que no conforma parte de nuestro acervo cultural tradicional ¿Te consideras embajador de este estilo de música por España?
La verdad es no me siento embajador de nada y no soy una persona a la que le gusten los títulos. Simplemente trato de buscar o de sacar lo que llevo dentro, ya sea con el blues la fusión, el rock o en otras músicas.
Cuando salgo a tocar y no sé no sé en qué país o qué pueblo estoy, trato de darlo todo en nombre de todos mis seres queridos, tanto por los que no veo todo lo que quisiera como por los que ya no están.
Voy a decirte algo que puedes considerar un sacrilegio, pero creo que eres una de las personas más pertinentes para responder de forma ponderada a esta creencia ¿Que opinión te merece el que alguien pueda considerar al blues una música acotada y poco flexible?
Creo que depende. El blues es una música muy espiritual a la vez que muy sugerente para hacer jam sessions… y quien dude que mire los Allman brothers o Cream.
Sinceramente, y sin ánimo de ofender a los puristas, los límites están en la imaginación. Los mejores riffs de la historia del rock vienen del blues.
Eres uno de esos pocos músicos que, en mi modesta opinión, desde la primera a la última nota emocionan, dan un sentido a lo que expresan ¿qué diferencia en tu opinión a un buen músico de blues del resto?
Lo principal es sentir lo que tocas, creer en cada nota que pulsas. También es importante encontrar el estilo de música más adecuado a tus gustos, la armonía... o los acordes en los cuales te sientes cómodo para tocar sobre ellos.
¿Qué cualidades debería poseer un buen guitarrista?
Sobre todo creo que debería tener la pasión y dedicación suficiente para ensayar muchas horas. También oír toda la música que se pueda sería una actitud, mostrando interés por el legado de todos los grandes guitarristas para aprender de ellos.
Posteriormente, tratar de encontrar tu propia voz, pero lo principal es pasárselo bien con la guitarra. A medida que vas descubriendo nuevas cosas te vas enganchando más y más.
Un buen músico me comentó hace poco que consideraba el blues como el súmmum expresivo de la guitarra eléctrica ¿Qué opinas?
Estoy de acuerdo. El blues es feeling, sensaciones en su mayor parte. Elevar tus sentimientos a la guitarra es la parte más complicada y para eso hay que olvidarse de la técnica y dejarse llevar por el corazón, permitir que tus dedos expresen lo que tienes dentro.
¿Qué equipo utilizas en la actualidad?
Tengo varias Fender Stratocasters de diferentes años, Telecasters del 52, algunas Yamaha Pacífica y una Duesenberg increíble, con un sonido muy característico que estoy llevando al directo. También un Dobro National Duolian.
Como amplificador utilizo un Marshall JCM 2000 de color naranja que tengo desde el 1997, un Fender Supersonic y un cabezal Valen, que lo hizo un amigo de Raimundo Amador que vive en Córdoba y es una pasada.
También uso unas pantallas que se llaman Blues Box que las hace un amigo de Vigo que se llama Alejandro. En el tema de los efectos y pedales, tengo muchísimos, la verdad. En directo llevo siempre un Ibanez Tube Screamer y como efectos adicionales, suelo llevar chorus y delay, al igual que un whammy en formato pedal.
¿Qué tipo de guitarras te gustan más?
Las Fender Stratocaster, que en mi opinión son las guitarras más versátiles que he encontrado. Puedes tocar de todo con ellas, suenan bien en limpio y saturado y, si además encuentras una con mucho “twang”, creo que no hace falta nada más.
¿Coleccionas guitarras? ¿a cuál la tienes más aprecio?
Me gusta tocar todas las guitarras que tengo, no arrincono ninguna y tengo unas veinte. Mis guitarras son una selección de las mejores que he encontrado durante todos estos años. De hecho, he vendido y cambiado muchas hasta dar con esta selección.
Sí podríamos decir que es una pequeña colección, pero una guitarra es algo vivo. Me gusta tocarlas todas porque si las mantienes en sus fundas aparcadas, cuando vuelves a cogerlas, no suenan igual de bien.
Eres consciente de que tu perseverancia y trabajo te han llevado lejos. En retrospectiva, ¿cómo fueron esos primeros años y discos?
Muy buenos y llenos de ilusión por hacer lo que me gustaba. Mi primer álbum All Around Blues fue casi un milagro. Antes de llegar a comenzar mi carrera en solitario me dedique a salir en esto de la música adelante, como podía.
En el 74 vivía con mis padres en Caracas, Venezuela. La escena musical era muy limitada para lo que buscaba, que era tocar blues y rock. Había unos cuantos músicos y bandas muy buenas, pero la música que se oía en todos lados era muy diferente a la que quería tocar. Mucha salsa y canción melódica, muy diferente a la que oía en Argentina a finales de los 60 y principios de los 70, donde la escena rockera estaba llena de bandas que hacían rock y blues como Manal, Pappo's Blues, Almendra y otras muchas.
Así que tome la decisión de irme a vivir a Nashville, Tennesse. Nada más llegar se me ilumino otro horizonte. Me puse a vivir en una Universidad que se llamaba Vanderbilt. Los alrededores estaban llenos de clubs con música en directo, estudios de grabación y unas cuantas tiendas de instrumentos en las que podías conseguir Les Paul del 59, Strats de los 50 y 60… en definitiva, todo lo que para mi era un sueño hecho realidad.
Pero después vino la parte mala. Al principio, para sobrevivir, tocaba con algún grupo local y el dinero era tan escaso que incluso tuve hasta que fregar platos. Pero tenía tan claro que lo que quería hacer era tocar la guitarra que me daba igual.
Me tiré unos cuantos años y conocí a muchos músicos, incluso algunos legendarios como Roy Buchanan y Waylon Jennings. También grabé algunas maquetas y me empezaron a pedir que compusiera temas para artistas de country.
Después de unos años en Nashville me marché, pero no sin antes conocer enormes talentos y ver en directo, en clubs muy pequeños, a los grandes del blues. También pude conocer de cerca el southern rock, ya que en esos años, además de Lynner Skinner o los Allman Brothers, había muchas bandas locales practicando ese estilo de música, algo que fue una gran inspiración.
Pero como te contaba me mudé a Los Ángeles. Con todo lo que viví en estas dos ciudades da para escribir un libro, pero trataré de contártelo de forma resumida.
Nada más llegar, gracias a unos anuncios en las tiendas de música y estudios de grabación, me puse a tocar con una banda que hacían versiones de rock y funk.
Pasado un tiempo a través de uno de estos anuncios conocí a Bob Hite, de Canned Heat, apodado The Bear. Toqué con ellos y aprendí mucho. Además de encontrarme en los Ángeles una escena musical muy variada, tuve la oportunidad de ver muchos guitarristas, entre ellos uno que se convirtió en leyenda: Eddie Van Halen. Solían tocar en un club que se llamaba Starwood.
Al tiempo volví a Caracas para ver a mis padres y ellos me convencieron de que viniera a España. Nací en Madrid pero siendo muy de pequeño me llevaron a Argentina.
No me pareció mala idea y aterricé en Madrid para pasar unas vacaciones y me gusto tanto lo que encontré que decidí quedarme. Conocí a unos cuantos músicos, entre ellos a Salvador Domínguez, un gran guitarrista que me presento a muchos otros músicos.
Entre ellos estaba Miguel Ríos, con el cual conocí algo muy diferente de lo que había conocido hasta ahora: tocar en lugares de enorme aforo. En esta época fui coautor con él de temas como un Caballo Llamado Muerte y Generación Límite, además de muchos más.
Eso me dio mucho prestigio como guitarrista y compositor en esos años, en torno a 1979. También toque en la Mondragón, con la que también escribí algunos temas. Después trabajé con muchos artistas: Manolo Tena, Joaquín Sabina, Luz Casal, RH Positivo y un largo etcétera.
Hasta que en 1991 llegó el milagro de poder formar mi propia banda y editar mi primer álbum. Lo edite con un sello independiente del sur, Cambaya Records. Al siguiente año me fichó Dro, que ahora es Warner. Fue con el álbum, Madrid Memphis y un tema de ese disco funcionó muy bien: Del Sur.
Después vinieron más CDs y mi regreso a Tennesee, además de colaboraciones con Double Trouble y el directo Last Night, en el Buddy Guys Legends de Chicago, además de unos cuantos en Londres con Ian Taylor.
Entre medias de todo esto, le mandé a Carlos Santana el Blues Latino y lo grabó en el Santana Brothers. También junto a David Montes hice una adaptación de su tema Chill Out, que le llamamos Sácalo Fuera.
Desde entonces estoy tocando y grabando con mi propia banda y todo lo duro que fueron los comienzos ha valido la pena. Puedo hacer la música que me gustaba y salir adelante con mi propia banda, y hacer lo que más me gusta, tocar en directo.
¿Qué nos puedes contar del proyecto que se ha anunciado estos días con Jorge Salán? ¿y de la gira Vargas/Bogert/Appice? ¿hay algo más en el horizonte?
Estamos trabajando para que se hagan realidad. Respecto a la gira Vargas/Bogert/ Appice, espero poder tocar con esta formación en España. Por ahora me estoy aprendiendo los temas, que es mi trabajo.
Respecto a mi banda y la gira, la verdad es que es muy intensa, pero espero volver a tocar más en España este año 2010.
¿Cuáles son las mayores diferencias entre trabajar para un artista y tocar con tu banda, a parte de las más obvias?
Son dos cosas distintas, pero prefiero tocar mi música o para un artista que esté en mi línea, aunque no me desagrada tocar en otros estilos para otros, ya que pienso que se aprende mucho cambiando de registro o escuchando y haciendo otras cosas distintas a las habituales.
Estás acostumbrado a tratar con gente del otro lado del charco. Desde tu mirada ¿Cómo se trata al músico profesional? ¿qué lo diferencia tanto aquí como allí?
En Estados Unidos hay mucha tradición en relación a la música que me gusta y la conexión es inmediata, pero los españoles son muy gente muy generosa.
No tengo quejas y puedo decir en alto que me gusta mucho España, que me han tratado muy bien y que tengo muy buenos recuerdos de mi carrera en este país.
¿Que carencias detectas en la industria musical de España en contraste con otros países?
Debería existir un mayor apoyo al rock, al blues y a todas las músicas alternativas, que son siempre las eternas olvidadas.
Además, pienso que debería apoyarse más a la música en directo, que hubiera más salas de conciertos. Y una reivindicación recurrente pero que no termina de calar.
Así como se apoya al cine, que me parece correcto, creo que se debería apoyar más a la música y a los músicos, unos artistas y trabajadores que tienen cosas que contar y un gremio básico en la cultura de un país.
¿Cómo definirías a Carlos Santana en lo musical?
Es un maestro. Su música es pura pasión, puro fuego, y el es todo un pionero. Sus dedos tienen un tono único y una expresividad tremenda, de la que cualquier guitarrista puede aprender mucho.
Por último, ¿podrías recomendar a nuestros lectores algún descubrimiento musical que te haya impactado?
Got a mule, el grupo de Warren Haynes guitarrista de los Allman.
30/11/2009