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ENTREVISTAS | BAJO ELÉCTRICO

Peter Oteo: "Si no lo puedes cantar, no lo puedes tocar"

Pablo Vargas
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El bajo sólido y contundente de Peter Oteo toma elementos de muy diferentes estilos, lo que le ha permitido moverse por diversas tesituras a lo largo de su carrera. Desde Obús a Radio Tarifa, Chris Barron o Jackson Browne, Luz Casal y muchos otros están entre sus trabajos.
Peter Oteo es endorser de Fender desde hace más de cinco años.
Además... 
Peter se reconoce a si mismo como un bajista ecléctico con debilidad por el funk, el soul y el rock.

¿Cuándo y por qué comenzaste a tocar el bajo?

Empecé a tocar a los diecisiete porque me regalaron una guitarra y, de motu propio, la quite las dos cuerdas finas. Entonces mi hermano me dijo que lo que sacaba de oído era un instrumento que se llamaba bajo.

Y a partir de ese momento empecé a tocar el bajo. Probé uno en una tienda que ya no existe, que creo recordar que se llamaba Maxi, en la calle Leganitos de Madrid, y creo que dí tres notas y pensé que eso era lo que quería.

Se puede decir que con la guitarra no has tenido un buen trato...

No, no, ninguno. En la guitarra no me caben los dedos (risas). Así de claro.

¿Cuáles son los artistas que más te han influido como músico y especialmente como bajista?

Pues sin duda ninguna, ha sido Jaco. Desde la primera vez que lo oí me reventó la cabeza, aunque creo que como a casi todos los bajistas cuando lo oyen por primera vez.
Y la lista es interminable. Stanley Clarke, Marcus Miller, Victor Wooten, Bunny Brunnel… y muchos contrabajistas.

¿Cómo Jaco Pastorius revolucionó el bajo eléctrico? ¿estábamos en la prehistoria del bajo y con él vino la melodía?

Pues creo que sí. Jaco es un caso que te demuestra que los límites se los pones tú a un instrumento. Y fue algo espectacular, como si dijera: Fíjate lo que hago yo con esto…

Nos encontramos ante un bajo mucho más cantabile, mucho más melódico y a la vez rítmicamente mucho más fuerte, es decir, poner el bajo en un papel protagonista, contrariamente a lo que hasta ese momento había adoptado como rol.

¿Qué bajista te ha impresionado más de los que has visto en directo?

Ha sido Gary Willis. Recuerdo un concierto suyo con Tribal Tech, que realmente no sabía donde esconderme (risas)… me decía, este hombre dónde va… es un grandísimo referente y un superbajista. Además, sus temas me encantan.

¿Has recibido clases alguna vez?

Soy autodidacta.

¿Y cómo encaraste esa dura cuesta que es el aprendizaje por uno mismo?

A base de repetir, de darle vueltas a las cosas, de cómo es esto y cómo se saca, de escuchar mucho a The Police, The Beatles… y cuando descubrí músicas más serias, como la de Jaco, poner más tiempo, simplemente. En definitiva, repetir y repetir.

¿Cómo estudias habitualmente, si te queda tiempo con la vida laboral?

Si tengo tiempo, sí. Toco también contrabajo y este instrumento es más esclavo, ya que si te tiras sin tocarlo cuatro o cinco días sin tocar lo notas muchísimo. Pero habitualmente si que toco tanto bajo como contrabajo en casa cuando tengo algo de tiempo libre y me apetece (risas). Trato de hacerlo cuatro o cinco veces por semana.

¿Qué rutinas sigues? ¿Tocas canciones, te machacas a escalas...?

Improviso bastante y después preparo de los distintos repertorios de las distintas personas con las que trabajo o soleo sobre el material, que es una manera de practicarlo muy atractiva.

¿Qué peso le das a tocar en directo en la evolución de un músico?

Le daría todo. Es donde la repetición de la que acabamos de hablar no ha lugar. Es el momento, el instante y hay que hacerlo, y es donde más se aprende sin duda ninguna.

Y siempre están las excusas de que si el sonido no es el que tú quieres, y otras por el estilo… pero es lo más real, lo más cercano y es una de las cosas más interesante que tiene la música.

¿Qué opinas de las dos distinciones y opciones más claras que podríamos hacer a la hora de tocar: overplaying o ir plano, a tónica? ¿cúal es tu postura en este debate?

Creo es un poco de las dos cosas. Cuando eres un profesional, tienes que dar lo mejor de ti, pero siempre lo que te pidan. Si te ha tocado tocar tónica y quinta durante hora y media, habrá sido porque te pagan bien por ello.

Si tienes acceso a un trabajo en el que puedas tocar un poco más, demostrar un poco más “lo que sabes†(entre comillas), tirar de tus recursos y ser un poco más tú a la hora de interpretar, pues estupendo. Creo que las dos cosas son conjugables. Depende de qué estés haciendo en ese momento.

¿Cómo fue tu experiencia como profesor?

Estuve impartiendo clases una temporada, pero creo que precisamente por ser autodidacta no le he terminado de coger el gusto.

Al final termino explicando cómo lo haría yo, y puede ser que sí que sepa cómo he aprendido, pero no cómo tienen que aprender los demás. En cambio, sí que puedo decir que mis alumnos no han tenido ninguna queja y ninguna escuela me comentado nada, pero de todas maneras es algo que dejo un poco de lado.

He comprobado que no me gusta demasiado. Reconozco y respeto la figura del profesor, del maestro, una entidad que se ha perdido totalmente y los hay muy buenos.

¿Nos puedes decir algún consejo que dieras a tus pupilos?

Cuando comenzaba con alguien, siempre les comentaba que si no lo puedes cantar, no lo puedes tocar. Es muy importante que lo tengas interiorizado, que sepas exactamente qué es lo quieres hacer y cómo va a sonar, o no lo vas a tocar nunca.

Has tocado muy diversos estilos, ¿Tienes algún género preferido?

Al final uno disfruta hasta tocando la Macarena. Uno se pone y da lo mejor que puede. De quedarme con alguno, me quedaría con algo que tenga algo de jazz o de improvisación colectiva.

Evidentemente, me gustan más los más golosos como bajista: el funk, el soul, el rock…el flamenco, no tengo manías para tocar.

Ha todos los bajistas que tocan flamenco les hago la misma pregunta ¿por qué es tan complejo?

Por desconocido. Creo que es por eso. Si desde pequeño te acostumbras a tocar rock a cuatro por cuatro, pues lo harás muy bien. Si lo que haces es tocar bulerías, pues lo harás bien.

Cuando se habla de ti en internet encontramos adjetivos como sólido, contundente, ecléctico… ¿te has parado alguna vez a definirte a ti mismo?

Eso se lo dejo a otros siempre. Eso son cosas que dice la gente. Me gusta eso de ecléctico, porque es algo que sí que siento. No me considero un bajista de un estilo determinado.

He tocado muchos estilos y eso te lleva a unir diferentes técnicas y formas de tocar. Eso es un plus de información que luego vas a poder aplicar a cualquier estilo.

¿Cuantos años llevas con Fender?

Pues llevo cinco años maravillosos.

¿Qué modelos utilizas en la actualidad?

Siempre llevo Jazz Bass y tengo, aparte de un American Deluxe, un FMT, otros American Deluxe de cinco y de cuatro cuerdas, un Jazz Bass antiguo sin trastes… Son todos Jazz Bass y estoy enamorado de ese tipo de bajo y de formato y a mí es el que mejor me va.
Sueles utilizar más bajos de cinco que de cuatro en la actualidad.

¿Crees que ya es la configuración estándar? Hay gente que piensa que suenan mejor los de cuatro cuerdas que los de cinco...

El principal problema de muchos bajos de cinco cuerdas era que la quinta cuerda no sonaba. De unos años para acá, sí que suena y muy bien. El cuatro es suficiente por supuesto para todo pero el cinco te quita ese problema de cuando te aparecía en la partitura un MI bemol y tenías que darlo agudo siempre.

Tienes más rango y una mayor tesitura y eso es bueno. Tampoco es plan de tocar todo el rato muy grave, pero saber utilizarla te cambia el registro.

En tu colección destaca Fender pero ¿has tenido otras marcas?

Sí, claro. He tenido Moon, Status, Gibson Ripper, Peavey… te puedes imaginar. Llevo de profesional desde los veintiún años, asi que he probado muchas cosas.

El Moon me gustó mucho y lo tuve mucho tiempo, pero si te fijas casi todos tiene en común las dos pastillas de bobinado simple, es decir la configuración Jazz Bass. Además, siempre he tenido un Jazz Bass en mi arsenal, lo utilizara en ese momento o no. Es mi bajo, con el que me siento más a gusto.

En amplificación, ¿con qué configuración tocas?

Depende del evento, pero en gira llevo SWR, marca de la que soy endorser, y llevo una 550X y dos pantallas de 4x10â€. También he tenido un combo Babyblue, que utlizaba para sitios pequeños y ahora estoy utilizando Fender de válvulas nuevos, los Bassman TV y en especial un 2x10â€. Para un escenario de tamaño medio o pequeño son fantásticos.

¿Cómo está yendo la gira con Luz? ¿Y con Flamencos y otras Aves?

Llevo tiempo acompañando a Luz. Lo último que ha lanzado es el disco de boleros, un disco grabado con contrabajo, aunque en concierto, con sus temas más roqueros haya que sacar el bajo eléctrico. Hemos hecho algo de Francia el año pasado y este 2010 lo dedicaremos a la gira española.

Y con Flamencos y otras aves, es un espectáculo más pequeño, que lo veo con muchísima proyección fuera de España. Es una mezcla de danza flamenca y danza contemporánea y en lo musical hay momentos de free-jazz y de contemporánea, todo esto interactuando con Gadea San Román.

¿En que consiste el Peter Oteo Sextet?

Es una reunión de buenos amigos y músicos para tocar música funk y soul de los setenta, que es algo a lo que nos tienes mucha opción de tocar. Hay temas de Stanley Clarke, Herbie Hancock, James Taylor… es fiesta.

Es como decía Maceo Parker, un 98% de funk y un 2% de jazz.

Desde tu experiencia ¿Cómo se trata al músico profesional en España?

Fatal. (Silencio)… (risas). Así ha quedado claro.

Si hay que recortar, se recorta de vosotros ¿cierto?

No se respeta ningún tipo de derecho, trabajamos con contratación por cuanta propia en el 90% de los casos. Y hay una cara muy dura. Y eso es porque no tenemos un sindicato en condiciones.

Si te fijas, los actores tienen su sindicato y pueden hacer algo de presión. Los músicos tenemos muy poco peso. La gente debería tener más presenta la labor del músico que permite a muchos artistas dar conciertos con solvencia.

Y por último, como curiosidad ¿cómo te gusta que te pronuncien tu nombre? ¿Cómo si fueras inglés... o en español?

Me da un poco igual... en verdad mi nombre es Pedro Pablo, pero desde pequeño en casa me llamaban Peter (con pronunciación Piter), y desde entonces…

19/02/2010


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