Si en la primera lección explicábamos la mecánica de afinación y algunas reglas básicas como la tensión de opuestos o la proporcionalidad en el giro, en esta vemos cómo afecta al sonido y cómo afinar el bombo.
Empieza golpeando con la baqueta en los bordes del parche, donde está cada tensor, para ver si el tono es igual en todas las zonas y escucha la calidad del sonido. Puede que surjan armónicos que te estorben en la audición. Para evitarlo puedes apretar en el centro del parche mientras lo golpeas.
Si todos los golpes mantienen el mismo sonido es buena señal. Si notas variaciones, elige cual de los sonidos se acerca más al que te gusta e iguala el resto con los tensores, aflojando o apretando. A veces para lograr un cambio de sonoridad en un tensor debemos alterar el opuesto, ya que el sonido proviene de la tensión general.
Si tocas los tensores individualmente, recuerda que tienes que golpear en cada zona después de tensar.
¿Quieres que la caja tenga un sonido agudo y delicado o grave y potente? Este tipo de matices se obtiene de la conjunción de las diferencias de tensión entre el parche batidor (donde golpeamos) y el parche resonante o bordonero (el inferior).
Si el bordonero no está bien afinado habrá problemas para sacar sonido del batidor. Como norma no absoluta, el bordonero debería estar más tenso que el batidor, ya que es el que va a aportar más en la suma a tu sonido.
Si bien, habría otras dos posibilidades. La primera sería la de que estuvieran con igual tensión y, la segunda, un tanto más floja. Esto podría añadir algo de personalidad a tu afinación pero, atención, si los parches estuvieran muy distantes en afinación, anularíamos muchas frecuencias y mataríamos el sonido.
Para encontrar el equilibrio entre los diferentes elementos y sus parches, hay bateristas que afinan como si se tratara del sonido de los intervalos convencionales. De este modo, en la batería el intervalo más popular es la cuarta justa.
Como regla general y sin excepción, el resto de los timbales debe afinarse siguiendo un orden. El de menor tamaño será el más agudo y el de mayor tamaño el más grave. El bombo será el instrumento más grave del conjunto.
Sin embargo, los timbales no siempre se pueden adaptar a una afinación temperada (por notas). Generalmente cada timbal tiene una altura adecuada, en la que desarrolla su mejor sonido. Con la experiencia escucharemos nuestro equipo y obtendremos ese punto dulce.
Si decides afinar basándote en la escala musical (las siete notas, sin sostenidos o bemoles), fíjate que una batería con muchos timbales tiene un menor intervalo entre ellos que otra más sencilla con menos timbales. Con tu afinación deberías cubrir la escala del elemento más agudo al más grave. Si el número de tambores es muy alto, deberás cubrir más octavas para diferenciar bien cada elemento.
Como nota distintiva, debes saber que al contrario que ocurre con el resto de elementos, cuando más apretamos los parches más grave se vuelve su sonido. Pero cuando no tiene suficiente tensión y el parche está suelto, no se genera suficiente sonido y aparecen armónicos indeseables.
Al igual que ocurría con el resto de elementos, el parche batidor (donde golpea la maza del pedal) debe afinarse con un sonido más grave que el del parche de resonancia.