Como ya hemos comentado en alguna ocasión, los acordes son un elemento constante en la música, son los pilares de toda canción.
Para ejecutar un acorde ya sabéis que debemos doblar los dedos hacia el mástil y apoyar las cuerdas contra el diapasón con una fuerza justa, determinada por nuestro objetivo: la limpieza en el sonido.
El objetivo es provocarnos un doble callo, pero que conste que también recomiendo tomárselo con calma. Por un lado, un callo fÃsico, en las yemas de nuestros pobres dedos. Por otro mental, machacando una y otra vez acordes, y por qué no, hacer canciones o tocar las de nuestros músicos favoritos. ¡A trabajar el oÃdo!
