Al Di Meola y su World SinfonÃa dejaron un inmejorable sabor de boca tras su actuación el viernes 10 de julio, cuando se subió al escenario de uno de los festivales de Jazz más emblemáticos de Madrid y de España, el Galapajazz y defendió su repertorio, consistente en temas de sus últimos trabajos con esta formación.
Al Di Meola es uno de esos músicos que te impresionan por su forma de tocar, que te hipnotiza y te deja sin palabras. La fluidez y facilidad con el que se desarrollan los pasajes entra en contraste el gran esfuerzo compositivo detrás de sus temas.
Al es inmensamente técnico, pero no parece presumir de ello, ni uno considera que se exhiba cuando realiza un pasaje de cierta dificultad técnica.
Pero lo más importante, y lo que le distingue de otros guitarristas, es que también es tremendamente expresivo, domina un lenguaje multicultural único y con multitud de voces, algo que no depende de su sonido sino de sus notas.
Di Meola toca al desnudo, sin escudos, bien acompañado por sus músicos que le arropan pero le ceden el protagonismo que se merece. Es diferente, único, reconocible a pesar de mezclar músicas que le serÃan ajenas a su identidad como músico. Pero Di Meola las trabajó y adoptó como propias.
Di Meola ha tocado con músicos de la talla de Chick Corea, Paco de LucÃa, Paul Simon, Stanley Clarke o John McLaughlin. Durante los años 90, Di Meola se concentró en la guitarra acústica para abordar las llamadas músicas del mundo y, más recientemente y como podéis ver en las imágenes, Di Meola toca una guitarra española con cutaway.
World SinfonÃa es su formación acústica, donde fusiona diferentes ritmos de latinoamericanos, africanos y orientales con armonÃas de jazz. El resultado a los oÃdos es algo extremadamente rico, música con mayúsculas.
El sexteto World Sinfonia lo conformaron en esta ocasión Di Meola, Gumbi Ortiz (percusión), Peo Alfonsi (guitarra clásica), Fausto Beccalossi (acordeón), Victor Miranda (bajo) y Meter Kaszas (baterÃa).
World Sinfonia dio paso a una nueva fase en la carrera de Di Meola, que comenzó con el tributo a Astor Piazzolla, "Di Meola plays Piazzolla" y que continuó con dos grabaciones más de la serie World Sinfonia: Heart of the Immigrants y The Grande Passion.
El numeroso público se rindió a sus pies, dedicándole numerosas sesiones de aplausos, como respuesta a una velada de tanta calidad. Un concierto para recordar en la sierra de Madrid.