Les Paul nos ha dejado como legado una de las guitarras mejor diseñadas y más vendidas de todos los tiempos, su modelo homónimo Les Paul.
Según se cuenta, Lester William Polsfuss, alias Les Paul, diseñó y construyó una de las primeras guitarras eléctricas de cuerpo sólido allá por el año 1941.
Lo hizo utilizando de modo rudimentario una pieza sólida de madera a la que unió unas pastillas y unas cuerdas y que recubrió con la cubierta de una guitarra de tapa hueca que partió por la mitad.
Posteriormente, Gibson diseñó una guitarra incorporando las sugerencias de Paul a principios de los '50 y se la presentó. Les Paul la aceptó como suya.
A partir de ese momento se mantendrÃa una fructÃfera relación, no exenta de algún desencuentro, que fue retomada posteriormente hasta el dÃa de su muerte.
Más tarde Epiphone, una compañÃa comprada por Gibson hace unas décadas y con tradición en la construcción de guitarras de cuerpo sólido, se dedica desde entonces a fabricar modelos bajo las licencias de Gibson en factorÃas en China. AsÃ, nos acerca a un módico precio un pedazo de esa esencia.
La gama de entrada a las Les Paul de Epiphone comienza con la serie Studio. Más allá de las calidades o detalles nos encontramos ante toda una Les Paul. ¿Estará a la altura de toda esa historia?
La guitarra está fabricada en China en una cadena de montaje, por lo que su acabado y calidad a la vista es correcta. El ajuste de las piezas es suficiente, no vemos excesivas holguras entre piezas, mostrando un aspecto general satisfactorio aunque un tanto simple.
La madera de caoba es la utilizada para la construcción de su gran cuerpo como del mástil, una elección clásica en los diseños de la familia Gibson, a excepción del diapasón, realizado en palisandro, que muestra una coloración marrón oscuro salpicada por unas incrustaciones en forma de punto de pequeño tamaño.
El mástil está encolado, para potenciar en la medida de las posibilidades el sustain.
Todo el exterior de la guitarra excepto el diapasón está lacado, lo que le da un brillo elegante que la hace lucir sofisticada, aunque no deberÃamos derrumbarnos al ver las numerosas huellas que, hagamos lo que hagamos, aparecerán al trasluz.
La unidad está bien terminada, no observamos defectos llamativos o desajustes que pudieran deberse a un control de calidad laxo.
Las piezas metálicas son de una calidad correcta. Otros elementos comunes a muchas Epis, como los clavijeros Grover y el puente Tune-o-matic son funcionales y bastante estables, en consonancia con una guitarra de precio.
La Epiphone Les Paul Studio equipa dos humbacker Alnico Classic de aspecto sobrio y un protector de púas negro que en el color del modelo probado resalta lo justo, unos elementos que en suma la hacen elegante a ojos de unos y quizá algo simple a ojos de otros.
Lo primero que notaremos al sostenerla es una caracterÃstica habitual en las Les Paul: su peso. Y es que el grosor del cuerpo en todo su perÃmetro es notable, por lo que el peso de la caoba se hace notar. Sin embargo, será algo que tendrá su recompensa, como ya veremos.
Al peso de la guitarra ayuda un mástil de gran volumen y que mantiene un pronunciado perfil en forma de C, que puede hacerse incómodo para las manos pequeñas, aunque todo será cuestión de acostumbrarse a las generosas dimensiones. El conjunto se muestra estable en equilibrio, cosa que se agradece especialmente a la hora de tocar sentado.
Los ajustes de fábrica de la Epi LP Studio son cómodos, es agradable al tocar, aunque las cuerdas no estén lo bajas que pudiera aceptar la unidad probada. El acceso a los trastes más agudos es óptimo, gracias a uno de los cutaway con más leyenda dentro del rock. De muchas Les Paul han salido algunos de los mejores solos de la historia.
La disposición de los controles es un estándar del mercado, con dos controles de volumen y dos de tono, uno de cada tipo para cada pastilla y un selector de tres posiciones de tacto algo frágil para variar el balance de pastillas.
Por último nos hemos fijado en las sujeciones para la correa, situadas donde deben, pero que exigen, sobre todo en la pieza delantera, que si levantemos el mástil en ángulo de 45º tengamos cuidado, a menos que contemos con una correa de seguridad. Por su peso y por el pequeño tamaño de la sujeción, puede soltarse de ciertas correas, extrema la atención. Y que conste que hemos visto accidentes.
Si antes aludÃamos a un peso importante que podrÃa castigar los hombros más noveles, en este apartado reconocemos un plus que antes dejábamos en el aire. Y justo a través del aire lo notaremos, porque el extra de sustain que presenta llegará hasta nuestros oÃdos. Alguna ventaja aporta tanta madera sobre nuestros hombros.
La guitarra se muestra en su salsa cuando tocamos rock o aplicamos distorsión a nuestra señal, ya que oÃmos rápido que la guitarra tiene graves muy útiles para rock, blues y quizás para algo más pesado si le damos vatios. Cuando cesamos la distorsión, el timbre es más bien grave y redondo, no matiza el agudo pero llena.
Cuando nos desplazamos a la zona más aguda mantiene la compostura aunque su precio nos pudiera indicar otra cosa. Y, aunque no estamos ante una guitarra de sonido cristalino, su sonido nace de ciertos componentes de calidad media que no fallan y se comportan de manera digna.
La Les Paul Studio de Epiphone es el escalón de entrada al universo Les Paul y basa su éxito en una buena relación calidad/precio. En este sentido, La Epi es honesta, porque te ofrece tocar con una Les Paul por un precio muy razonable.
Si es tu primera guitarra, disfrutarás de ella sin condición porque estarás tocando con una guitarra “semejante†a la de muchos de tus Ãdolos. Si no necesitas a toda costa una Les Paul, el segmento de mercado en el que se encuentra es el más variado y la oferta, inmensa.
Por lo poco que vale, la Epi te da sensaciones LP, aunque no hay que olvidar que la Gibson original sigue siendo muy superior. Si buscas detalles que marcan la diferencia y refinamiento, deberÃas pensar en una guitarra de otro precio.
Pero esto nos lleva a otra cuestión. El de si por un poco más podrÃas tocar una guitarra con mayor detalle en la construcción. Seguro. Por algo más, una con un sonido más completo. Es posible. Y por algo más, una Gibson LP… pero te habrás gastado al menos el triple de dinero.

• Buen sustain dentro de su gama, con bastantes graves.
• Un primer contacto con una Les Paul por poco dinero.
• Pesa más que otro tipo de guitarras.
• Su mástil tiene un perfil en forma de C, no muy apto para las carreras.
• El aspecto es demasiado sobrio.
| Origen: | China |
| Tapa: | Caoba |
| Cuerpo: | Caoba |
| Mástil: | Caoba |
| Clavijero: | Grover cromado |
| Diapasón: | Palisandro, 22 trastes |
| Dintercordal: | 7 mm en la cejuela y 11 mm en el puente |
| Incrustación: | SÃ, con perlas |
| Puente: | Fijo, Tune-o-matic |
| Pastillas: | Dos pastillas Humbucker Alnico Classic diseñadas por Gibson |
| Controles: | Dos potenciómetros de volumen y dos de tono, selector de tres posiciones |
| Golpeador: | SÃ, negro |
| Escala: | 24,75" / 628 mm |
| Acabados: | Worn Cherry, Ebony, Artic Blue y Worn Brown. Disponible versión para zurdos. |
| Estuche: | No |
| Peso: | 3,6 Kg. |
| Precio: | 507 euros |
| Contacto: | Gibson España |